Qué hace realmente una junta de contracción
El concreto se retrae al fraguar. Si la losa está restringida —y siempre lo está, por fricción con la base y por los elementos que la rodean— esa retracción genera tensión, y el concreto joven resiste muy poca tensión. La losa va a fisurar; la única pregunta es dónde.
La junta crea un plano debilitado. Al reducir la sección en una línea recta, obliga a la fisura a formarse justo debajo del corte, donde no se ve y donde se puede sellar.
La ventana
El corte tiene que hacerse después de que el concreto soporta el peso de la máquina sin despostillarse y antes de que la retracción ya haya fisurado la losa por su cuenta. Ese intervalo depende de la mezcla, del espesor, del viento, de la humedad y sobre todo de la temperatura.
En un día de verano en Tijuana, con sol directo y viento seco, la ventana se acorta de forma notable frente a un día fresco de invierno. Por eso el criterio no puede ser un número fijo de horas: hay que estar en obra probando el borde.
Profundidad y separación
Un corte demasiado somero no crea el plano debilitado y la losa fisura donde quiere, muchas veces a pocos centímetros de la junta. La regla práctica de proyecto es cortar del orden de un cuarto del espesor, y la separación entre juntas se define en el proyecto, no en obra.
Cuando se corta con sierra de disco convencional hay que esperar más; con equipo de corte temprano se entra antes y se puede cortar menos profundo. Son criterios distintos y no se mezclan.
Qué hacer si ya fisuró
Si la losa fisuró antes del corte, la junta ya no cumple su función y cortarla encima no repara nada. Lo que procede es tratar la fisura: abrirla, limpiarla e inyectarla o sellarla según su ancho y si está activa. Cortar juntas sobre una losa ya fisurada solo agrega líneas.




